El periódico ABC fomentando racismo y odio contra Marruecos y los Marroquíes

Abdelaziz Tribak, 13/06/2021

Nunca antes me « gustó »la sonrisa de Saad Eddine El Othmani, el jefe de nuestro gobierno marroquí (por motivos propios de la vida política e intelectual marroquí, que muchos de nuestros “hermanos”, políticos y pensadores “españoles” no entienden en nada) antes del domingo 13 de junio, mientras hojeaba al periódico ABC español.

En la página 8, brilla la sonrisa marroquí de Othmani (como si estuviera diciendo “¿Que tal con esta?”). Un breve articulo de “opinión”, de Jesús Lillo (y lío como se pronuncia en español se refiere a ” confusión “y” desorden”, lo que califica el pensamiento de este Jesús) saca en pocas líneas todo su veneno medieval contra Marruecos y los marroquíes de manera sorprendente para gente viviendo en el siglo XXI dentro de un país que se suponía haber superado la Edad Media  a la que refiere el artículo (titulado “Viaje a la Edad Media dando una vuelta”). J. Lillo considera a los marroquíes como meras “municiones de cañón” y “siervos” al servicio del feudalismo que los empuja a “conquistar » Ceuta nadando (y obvia el hecho de que la mayoría de ellos entraban de pie llamando a sus amigos desde el celular para que vengan también, y ni palabra sobre el ejército español que los arrojo al mar cuando el nivel del agua subió y ya no era posible regresar de pie). También los empuja por no pasar por España en la « operacion retorno », a pesar de verse afectados mas que las navieras españolas. ¿Y que pinta el senor Lillo  en eso si los Marroquíes aceptaron después de que “el visir lo ordenó” (El Othmani, don Jesús, no es un “visir” sino un primer ministro)? Por lo menos nuestro “visir” tomó la decisión a plena luz del día (sin temer a su poderoso vecino “Goliat”), y no facilitó en secreto la entrada de ningún criminal de guerra y “supuesto” violador de mujeres (como le gustan decir legalmente) con un pasaporte falso y no lo sacó del país por la noche para devolvérselo a estos generales pertenecientes a la Guerra Fría …

El Othmani sabe, como los demás marroquíes, que la economía espanola es “fuerte” con lo que Europa le ha inyectado desde que España se libró (en un fallido “asesinato freudiano” del padre) de su fundador contemporáneo, Francisco Franco Bahamonde, y « fuerte » con lo que heredó de su pasado colonial, y de la Europa que la sustenta, y del injusto reparto de las riquezas del mundo impuesto con las armas y con mares de sangre de los pueblos indígenas. No le hará daño si el “Retorno” no pasa por España, eso lo sabemos, pero duele enormemente que Marruecos toma decisiones como el país soberano que es y no desea transformarse en un país « siervo » de un pais « siervo » de otros paises ( Por cierto « dolió » mucho ver » al señor Sanchez, recientemente, suplicando reunirse con Biden y simpatizando con racistas endurecidos en el Parlamento Europeo en busca de su apoyo contra un pequeño país). Realmente os duele que los marroquíes adoptan esta decisión, a pesar de los problemas que causará a muchos de ellos, corriendo el riesgo de posponer su regreso al país para otros años.

Por cierto, pedimos al senor Lillo que tenga más odio por los “siervos” marroquíes y que no se moleste en pensar en lo que significa el hecho de que 3 millones de marroquíes regresan a su país cada verano, soportando violencia, robos, persecución policial y diversas formas de racismo a lo largo de su viaje por España. ¿Hay algún “siervo” que viva en la “felicidad” de la libertad europea y que regrese sólo y por su cuenta a visitar la patria de su “esclavitud” cada año?

Esto en mucho a lo que el arrogante pensamiento racista del Lillo este puede imaginar, ñientras su país está amenazado en su propia existencia por el aumento de las demandas “separatistas” dentro de él. Su “democracia” es incapaz de preservar la unidad de su entidad española, que se construyó a raíz de una liquidación étnica y religiosa medieval, como pocas veces ha visto la Historia (la liquidación de andaluces de origen árabe y magrebí, y de judíos e íberos musulmanes … .). Y tienen en Sanchez y sus compañeros de “Podemos” la mejor herramienta para derribar a su país … Pero eso es asunto suyo y no nos interesa en nada.

Además, si Marruecos es “feudal” y su gente son “siervos”, ¿por qué hay alrededor de 1.000 empresas españolas en Marruecos? ¿Será porque estas empresas son a su vez “feudales”? ¿O es porque le gusta explotar a los “siervos” en malas condiciónes humanas? ¿O es porque este país estable ofrece todas las garantías de inversión que exige el momento?

Nuestro país, multisecular, forja su propio camino en un proceso que empezó desde mucho tiempo, y no hace falta explicarlo a un racista. arrogante como don Lillo, que no puede ver más allá de su nariz.

¿No tiene Marruecos el derecho de proteger a sus ciudadanos evitándoles cruzar un país que todavía conlleva un alto riesgo de propagación del Covid-19? Y si esta medida no “destrozó” la “gran” economía española, y sólo perjudicó a los inmigrantes marroquíes, ¿por qué ofrecio don Lillo a sus lectores la buena sonrisa de Othmani sino para fomentar odio contra “el Moro engañoso”? Quién se sienta mocoso…

Fueron vosotros quienes crearon la imagen del “Moro Salvaje y sin piedad”. Expulsasteis a la gente fuera de sus hogares en el Andalus (Antes fueron ellos quienes os habían sacado de la oscuridad de las edades salvajes con su civilización luminosa) después de robarles sus bienes y su  cultura, inventando de paso a la « santa » Inquisición…

Despuès, continuasteis vuestros crimines aniquilando a los indios americanos en sus países. Luego se unió España a la ola colonial, pero su retraso global, en aquel momento, le dejó poca cosa. Pero estas migajas no le impedieron bombardear a los habitantes de nuestro Rif marroquí con armas químicas letales y prohibidas (y seguro que llegará el momento de pagar por eso). Luego ayudó a consolidar la reputación del “Moro” el padre de la España contemporánea, el generalísimo Franco, cuando le dió al “Moro” la oportunidad de “vengarse” de su historia lanzándole en contra de la otra España. ¿Podía este Moro tener más misericordia quela aue  no tuvo el padre de la España moderna?

Marruecos, don Lillo, es un país soberano y se mueve a su propio ritmo. No se contenta de otra cosa que no es ser un verdadero socio, y toma decisiones que protegen sus intereses más profundos, aunque lo perjudiquen, temporalmente. Ustedes no lo entendieron al cierre de los pasos de Ceuta y Melilla, ciudades marroquies ocupadas, ante el contrabando que permitía a las dos ciudades usurpadas financiar su autonomia. Tampoco lo entendieron cuando Marruecos abandonó, durante unas horas, la protección de las entradas de Ceuta, mostrando así al mundo las negligencias del Estado español en su mentira de custodiar las “fronteras europeas” ganando en eso ñuchos presupuestos europeos a costa de Marruecos.

Don Lillo, y los de su calaña, que son numerosos entre las “élites” políticas e intelectuales españolas, deben salir del estrecho círculo del pensamiento de Isabel la Católica y echar una nueva mirada al mundo en movimiento a su alrededor. Tienen que « resetar » a sus “cerebros” en institutos especializados, y renovar el abecediario de sus espías en situ, o de lo contrario despertarán ante una realidad que perjudicará seguramente los intereses de su país …