Acuerdo entre Marruecos y Naciones Unidas para la lucha antiterrorista en África

El acuerdo entre Marruecos y Naciones Unidas para la creación de una oficina para el programa antiterrorista en Rabat fue firmado el pasado 6 de octubre, como parte de la estrategia antiterrorista adoptada por la Asamblea General, revelando los objetivos, programas y tareas de la nueva oficina.

El acuerdo, que espera ser ratificado pronto por el Parlamento, definió la misión de la Oficina Africana de Capacitación y Contra el Terrorismo para mejorar la capacidad de los estados miembros, mediante el desarrollo de un programa nacional y planes de estudios de capacitación para combatir el terrorismo, especialmente, en lo que respecta a la investigación, duración y gestión de fronteras, gestión de prisiones y desmantelamiento, rehabilitación, reintegración y desarrollo de buenas conductas.

En el artículo 2 del acuerdo se estipula que, sujeto a un acuerdo complementario separado entre las dos partes, el gobierno marroquí proporcionará los locales para la Oficina del Programa contra el Terrorismo, incluido el equipo necesario para su correcto funcionamiento, además una contribución financiera.

Al respecto, el documento confirmó que la oficina informa a las Naciones Unidas de sus avances en el cumplimiento de sus tareas, a través de su misión permanente, afirmando que tanto la organización, como Marruecos, son consciente de que el terrorismo y  extremismo violento no pueden vincularse a ninguna cultura, religión, nacionalidad, civilización o etnia.

El acuerdo, elaborado por el gobierno en forma de proyecto de ley, establece que las dos partes son conscientes de la necesidad de cooperación internacional y que cualquier medida que adopten los Estados miembros para prevenir y combatir el terrorismo y extremismo violento, deben cumplirse plenamente en virtud del derecho internacional, señalando: “las partes reconocen que la amenaza compleja y en evolución del terrorismo y el extremismo violento cuando conducen al terrorismo, requiere una respuesta eficaz y coherente de Naciones Unidas y sus estados miembros”.

Durante la reunión, también se mencionó que la estrategia de las Naciones Unidas contra el terrorismo adoptada en 2006, consta de cuatro pilares: el primero es una medida para abordar las condiciones propicias para la propagación del terrorismo, y medidas para prevenir y combatirlo, además de otras para desarrollar la capacidad de los Estados para prevenir y combatir el terrorismo y fortalecer el papel del sistema de las Naciones Unidas, asegurando el respeto total de los derechos humanos, con el Estado de derecho como base principal para combatir el terrorismo.

Los objetivos y alcance acordados en el acuerdo especifican los instrumentos necesarios para desempeñar eficazmente las funciones de la oficina del programa, que “no especifica la relación y los métodos de asistencia que la oficina brinda a Marruecos como parte de su misión”, y añade: “si bien Marruecos se comprometió a que el trato otorgado a la oficina no sea menos preferencial que el otorgado, a cualquier oficina, agencia o programa de Naciones Unidas en el país”.