La satisfacción y la alegría vuelven a las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla con Marruecos

17/05/2022

Cientos de ciudadanos han acudido a los pasos de El Tarajal en Ceuta y de Ben Azur en Melilla para presenciar la reapertura de la verja. Se pone fin a dos años y dos meses de cierre desde el comienzo de la pandemia.

Se reabre para ciudadanos de la Unión Europa y con permiso para circulación en territorio Schengen  A partir del 31 de mayo se abrirá una segunda fase en la que podrán acceder “los trabajadores transfronterizos legalmente reconocidos”.

Las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla con el Reino de Marruecos han abierto la medianoche de este martes en una primera fase restringida a ciudadanos de la Unión Europa y con permiso para circulación en territorio Schengen dentro de la reapertura gradual pactada entre ambos países para evitar incidentes. Quedan pendientes posibles cambios legales sobre visados, poner en marcha las aduanas para mercancías y completar las obras de mejora en el vallado.

Con esta reapertura se pone fin a dos años y dos meses de cierre de los pasos fronterizos de El Tarajal, en Ceuta, y de Beni Enzar, en Melilla, desde que en marzo de 2020 estallara la crisis sanitaria por la pandemia de covid-19. Se trata de dos puntos especialmente sensibles por el tránsito de porteadores y de cientos de marroquíes que pasaban de forma habitual a las dos ciudades marroquíes ocupadas por España.

La expectación en el entorno de los pasos fronterizos era máxima desde minutos antes de la reapertura. Cientos de personas han acudido tanto a El Tarajal como a Benin Enzar para presenciar un momento histórico ya que, desde que Marruecos cerró la verja el 13 de marzo de 2020, solo se había vuelto a abrir pocos meses después para repatriaciones puntuales de marroquíes atrapados en Melilla.

En el momento en el que la Policía Nacional ha abierto la verja, vítores y gritos de alegría llegaban desde el lado marroquí y, sobre todo, desde la parte española, donde decenas de personas han hecho la cuenta atrás cuando las agujas del reloj se acercaban a la medianoche.

Momentos  después, han empezado a cruzar los primeros ciudadanos hacia Marruecos, algunos cargados con maletas y prácticamente todos con la misma expresión de satisfacción y alegría  en sus caras.